EL MIEDO EN LOS PERROS: EMPIEZA A EMPATIZAR CON ELLOS

Los perros, al igual que las personas, sienten toda clase de emociones, incluido el miedo. Para empatizar con ellos y suavizar su miedo, es importante no castigarlos por sentir ese miedo, pues es una emoción totalmente involuntaria, y se le regañamos estaremos reforzando su pavor, en vez de ayudarlo a superarlo. No hay que olvidar que el miedo es una emoción imprescindible para la supervivencia, puesto que aparece cuando se percibe un peligro inminente, y todos los mamíferos y muchos otros animales son capaces de percibir.

No podrás evitar que tu compañero sienta miedo en determinadas circunstancias, pero sí podrás consolarlo y tranquilizarlo para que es momento sea más llevadero. Por lo tanto, aunque cada animal es único y expresa sus emociones de distinta forma, os mostramos una lista de señales de miedo:

¿CÓMO IDENTIFICAR EL MIEDO?

Ladridos y jadeos. Si el perro está tranquilo y de repente empieza a jadear sin motivo, puede ser que se encuentre en una situación de estrés que le ha provocado miedo. Además, puedan usar los ladridos para manifestar su miedo y para evitar que lo que les asusta se acerque a ellos, ya sea una persona o un animal.

Pupilas dilatadas. No es común verlas, pero si un perro tiene las pupilas dilatadas es que siente miedo en ese momento.

Busca un refugio. Es muy normal que ante una situación de estrés y miedo el perro busque un refugio en el que esconderse y donde se encuentre seguro hasta que el peligro se vaya.

Rigidez muscular y temblores. En situaciones de miedo es muy normal percibir rigidez muscular en los perros, y puede incluso padecer temblores (hay algunos perros que tiemblan ante cualquier temor y otros lo hacen cuando la emoción es muy intensa, es cuestión de conocer la personalidad de nuestro compañero). Incluso en situaciones más extremas, puede llegar a experimentar inmovilización por miedo.

Cola hacia abajo o entre las piernas. Es la señal más reconocible, y que seguramente todos hemos visto alguna vez en nuestro can. Pero ten en cuenta que hay razas que tienen la cola enroscada encima de la espalda, por lo que no podrán bajarla.

Orejas hacia atrás o pegadas a la cabeza. Otra de las señales más obvias de miedo en los perros que nos puede ayudar a identificarlo.

Micción involuntaria. El perro puede perder el control de sus vías urinarias ante una situación de miedo que lo supera, y en casos más extremos y estresantes podría llegar incluso a defecar.

Postura encorvada. Un perro asustado adoptará una postura encorvada y también podrá caminar agachado, lo que nos demostrará que no se encuentra seguro ni tranquilo en ese momento.

Posturas de sumisión. Por lo general, los perros adoptan estas posturas cuando reconoce a un individuo dominante según la jerarquía de las relaciones, pero también las puede llevar a cabo ante una situación que le asusta mucho.

Estereotipas. En situaciones más extremas en las que el animal está frecuentemente expuesto a situaciones de estrés y miedo pueden aparecer estereotipas: comportamientos y hábitos efectuados de forma obsesiva, y que pueden dañar a nuestro compañero. Entre las más comunes destacan mordisquearse la cola, morderse o lamerse de forma compulsiva, ladrar incesantemente, hacer como si estuviera cazando insectos, etc.

LA AGRESIVIDAD POR MIEDO

En determinadas ocasiones, los perros también pueden recurrir a la agresividad como reacción a una situación que le provoca un gran miedo y que, a su parecer, pone en riesgo su integridad física. Es mecanismo de defensa ante un estímulo negativo o una situación que lo supera, no es que el perro sea malo o cruel.

La agresividad por comportamiento debe ser tratada por un profesional, ya que nuestro compañero puede reaccionar de forma desmedida e impredecible, e incluso podría llegar a dañarse a sí mismo o a su familia: es lo que se conoce como agresividad redirigida, en la que el animal no es capaz de atacar a aquello que le provoca miedo y, en cambio, muerde a cualquier cosa o persona de su alrededor.

¿A QUÉ TIENEN MIEDO LOS PERROS?

No todos los perros, al igual que sucede con las personas, tienen miedo a las mismas cosas y es difícil identificar todos sus miedos. Pero ¿qué suele causar el miedo en nuestros compañeros peludos? En general, pueden deberse a períodos de socialización deficiente en los que el perro aún se está adaptando a estímulos del día a día, la herencia genética y las experiencias vividas que han dejado huella en su carácter.

Además, hay que tener en cuenta que un perro en constante estado de alerta puede desarrollar diversos problemas de salud y reducir su esperanza de vida.

¿CÓMO CONSOLAR ESE MIEDO?

Al contrario de lo que podríamos pensar, achuchar a nuestro perro en esos momentos no le ayuda, ya que el contacto físico podría agobiarles aún más. Aunque nos cueste, ya que si vemos a nuestro perro pasándolo mal lo primero que queremos hacer es mimarlo y consentirlo para que vuelva a estar feliz y tranquilo.

No obstante, sí pueden necesitar la presencia de sus dueños, y que les aporten un lugar seguro y tranquilo al que siempre podrán acudir. Y, por supuesto, regañarlos no es una opción en esos casos, y mucho menos obligarlos a superar sus miedos, puesto que en vez de ayudarlo estarás provocándole aún más miedo y estrés. Por mucho que lo sometas a esa experiencia que le asusta no lo va a superar de un día a otro como si nada.

Además, debemos ser su referente de calma para que comience a tranquilizarse. ¿Cómo hacemos esto? Muy fácil: primero relájate tú, y después nada de demostrar pena o preocupación. También puedes usar una mirada y un tono de voz tranquilo y actuar como si aquello que le provoca temor a tu perro no fuera gran cosa y que no le va a hacer daño. Y un pequeño truco: distraerlo con comida es un buen método para conseguir que se relaje.

No te tomes a la ligera el sentimiento de miedo en tu perrete, ¡haz que esos momentos sean lo más livianos posible!

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