SEÑALES DE ESTRÉS EN LOS PERROS

Aunque parezca mentira, ¡los perros también pueden padecer estrés! Nuestro compañero perruno estará estresado cuando sienta una sensación de alegría o tristeza extrema, y esta situación podrá derivarse en problemas en su salud y bienestar. Si sospechas que tu amigo pueda estar sufriendo estrés, te mostraremos algunas señales para poder identificarlo y ayudarlo:

HIPERACTIVIDAD

Es muy habitual que los perros muestren una actitud hiperactiva si se encuentran estresados, incluso podrían comenzar a morder muebles y cualquier objeto que encuentren para liberar tensiones.

APARICIÓN DE ESTEROTIPIAS

Pero… ¿qué son las esterotipias? Son movimientos repetitivos e incesantes que realiza el animal sin un fin específico y de forma constante. Por ejemplo: morderse la cola, cazan animales invisibles, ladrar, etc.

EXCESO DE ACTIVIDAD

Si nuestro querido compañero muestro un comportamiento más intenso, se nos debe encender una alarma interna, ya que podría estar estresado. Además, notarás que aunque estén cansados, no cesarán en sus movimientos o comportamiento.

SALIVACIÓN Y RELAMIDOS EXAGERADOS

Es perfectamente normal que un perro salive y se relame, pero si lo hace de forma exagerada, repetitiva y constante hay que ser cuidadosos y ver si es posible que se deba a una situación de estrés.

FALTA DE ATENCIÓN

Los perros estresados sufren nerviosismo generalizado, lo que derivará en falta de atención, poca concentración, etc. No obstante, si tu perro muestra falta de atención de forma generalizada, deberías asegúrate de que no sea problemas de déficit de atención. Para ello, podrás acudir a tu veterinario de confianza, que además podrá aconsejarte para superar los problemas de tu mascota.

JADEO EXCESIVO

Si en una situación en la que el can debería estar tranquilo notas que está jadeando en exceso, podría ser una clara señal de que se encuentra estresado, y que mediante el jadeo está intentando liberar tensiones. También puedes comprobar si el jadeo va acompañado por sonidos de tristeza o con llanto.

INCOMODIDAD ANTE UNA SITUACIÓN DESCONOCIDA

¿Cómo notará esto? Tendrás que conocer mucho la personalidad de tu perro y sus formas de actuar. Si ves que su reacción no es la esperada, o que tiene una actitud negativa o exagerada deberás observarlo durante un tiempo para comprobar si continúa en esta situación.

PÉRDIDA DE PELO

Si a las personas se les cae más el pelo debido al estrés, los perros no iban a ser menos.

Obviamente, todos los perros perderán pelos a lo largo del día (unas razas más que otras), pero si ves que cada vez pierde más y más pelo, o incluso se le cae por lamerse compulsivamente o por arrancárselo con los dientes, ¡acude cuanto antes al veterinario!

Es un signo de estrés crónico, y de que el estrés ya le está afectando físicamente.

RIGIDEZ MUSCULAR

Lo normal es que, en una situación de estrés, el cuerpo se tense, especialmente la cola y las extremidades, como si estuviera a la espera de que ocurra algo malo.

RASCADO EXCESIVO

También es un signo muy común en casos de estrés. Un rascado tan excesivo debido a la ansiedad provocará que se haga heridas e incluso sangre.

CAMBIOS EN EL COMPORTAMIENTO

No te tienes que alarmar porque en una situación determinada, tu perro se haya mostrado más tímido o agresivo de lo normal, pero si los cambios son generalizados y continuos y muestra una actitud que no es la habitual, algo tiene que ocurrirle a tu compañero, y muy probablemente sea debido al estrés.

¿CÓMO AYUDARLO?

Como siempre decimos: tiempo y paciencia. Y muchos mimos, que no le falten. Además, podrás acudir a tu veterinario o educador canino de confianza para que te oriente.

Mostramos unos consejos que pueden servir para mejorar el bienestar de tu compañero favorito:

-Respetar las 5 libertades del bienestar animal. Puedes consultarlas en nuestra entrada de blog, pulsa aquí.

No castigues a un perro estresado, hay otras formas de corregir un mal comportamiento sin tener que reñir.

Refuerzo positivo: fomentar las conductas que nos gusten mediante golosinas, caricias y palabras amables.

-Muéstrale tu cariño y confianza, y sé su figura de apoyo. ¡Que no falten los mimos!

-Procúrale tranquilidad y seguridad.

No lo expongas a las situaciones que crees que le causan estrés.

-Dar paseos largos cada día.

-Realizar actividades tranquilas. Si algo no le gusta, no lo fuerces.

¿CUÁLES SON LAS CAUSAS?

No existe una regla fija, pero os podemos mencionar las causas más habituales:

Una mala socialización: si no has podido enseñarle a interactuar con otras personas, animales o elementos del entorno, podrá desarrollar miedos graves, lo que podrá generarle mucho estrés en determinadas situaciones.

Una mala experiencia: puede deberse a un accidente, a haberse perdido, a la muerte de un familiar, a una mordedura, etc.

Otros factores: pocos paseos, estar encadenado gran parte del día, estar encerrado, sufrir una enfermedad, etc. Todo ello puede repercutir en la salud mental del animal y provocarle estrés.

Con tiempo y mucho amor todo se arreglará, ¡mucho ánimo!

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