CÓMO CONSEGUIR QUE TU GATO ACEPTE A OTRO

Nuestros compañeros peludos siempre son bienvenidos a la familia y siempre recibirán todo el cariño que se merecen. No obstante, nuestro felino puede que no esté tan contento con el nuevo miembro. Te explicamos por qué y cómo conseguir que se adapte a su nuevo compañero.

¿POR QUÉ MI GATO NO ACEPTA A OTRO?

Los gatetes son animales de costumbres, por lo que no se mostrará muy contento con cambio tan grande como introducir un nuevo miembro a la familia. Además, son muy territoriales por lo que la idea de compartir sus cosas y su espacio con otro animal no le resultará muy agradable.

¿CÓMO MANIFESTARÁ SU DISCONFORMIDAD?

Si introducimos al nuevo gatito en el hogar sin ningún tipo de precaución es muy común que ambos felinos muestren animadversión hacia el otro, y lo mostrarán de varias formas:

-Uno de los signos más frecuentes son los bufidos y gruñidos. En algunos casos, solo se queda en este gesto, pero siempre es recomendable que ambos se acostumbren a estar juntos poco a poco.

-Otros signos son dar golpes con las patas, mirar fijamente e impedir el acceso a la comida, la cama, los juguetes y/o el arenero.

-En algunos casos, uno de los gatos puede desarrollar un cuadro de estrés. Lo detectarás con facilidad ya que dejará de comer, se enconderá, se limpiará en exceso e incluso podría perder pelo.

-En los casos más graves, pero por suerte menos comunes, uno de los gatetes podría atacar al otro, por lo que es muy importante estar pendiente de los signos de advertencia, como pueden ser las orejas pegadas a la cabeza, cuerpo encorvado, gruñidos, siseos, cola erizada, etc.

¿CÓMO CONSEGUIR QUE SE ACEPTEN?

Lo primero es hacer una presentación: puedes pedirle ayuda a un amigo o familiar para que traiga al nuevo gatito y así no sea tan brusca la introducción en el hogar. Después, acércalo al veterano para que puedan conocerse mediante el olfato, con cuidado de que no se den algún zarpazo. Además, también podemos aplicar el refuerzo positivo a nuestro gato para que asocie al nuevo miembro con algo positivo.

Durante los primeros días es importante que ambas mascotas estén separadas para evitar que el veterano no vea invadida su intimidad. Además, intenta que las costumbres y hábitos del felino no se vean afectados por la llegada del nuevo miembro de la familia.

Para comenzar a fomentar la convivencia, primero estimula el olfato: puedes intercambiar juguetes o tocar a uno de los gatos y dejar que el otro te huela. Observa si alguno muestra algún signo negativo, si ya no tienen esa reacción se puede pasar a la segunda fase.

Ahora puedes probar a que los animales se vean a través de una cristalera o del transportín. Si alguno se muestra molesto inténtalo al día siguiente hasta que no presente ninguna reacción negativa. No te olvides de aplicar el refuerzo positivo y dar muestras de cariño a los gatetes para que cada uno asocie a su compañero con sensaciones positivas.

Cuando se sientan cómodos ya estarán listos para compartir el espacio, siempre bajo nuestra supervisión para poder actuar ante el más mínimo conflicto. Puedes organizar juegos con los dos para que establezcan un vínculo. Y no olvides que, aunque se lleven bien, los gatos son animales territoriales, por lo que a veces es recomendable que cada uno tenga su propio arenero, comedero, rascador, etc.

¡Verás como pronto son los mejores compañeros!

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